No por mucho madrugar amanece más temprano

La regla número siete del fútbol dice que el tiempo reglamentario es de 45 minutos cada tiempo, para un total de 90. Pero a veces, cuando los goles son muy tempraneros, a algunos se les olvida.

El Cartaginés pegó primero y rápido en su visita al valle del General, sin embargo no supo rematar un partido que minuto a minuto se le fue escapando al punto que terminó en derrota.

Los brumosos, que venían con la confianza a tope luego de dos victorias consecutivas enfrentaron a un Pérez Zeledón que salió con «el cuchillo entre los dientes» luego de dos derrotas consecutivas.

El gol de Roger Rojas, tan solo al minuto dos, hacia pensar que los blanquiazules podrían lograr una victoria cómoda. No obstante, su intensidad ofensiva fue decayendo conforme avanzaba el juego.

Y Cartaginés no lo hacía mal en defensa, pero las arremetidas de los locales en el segundo tiempo cada vez eran más constantes. Además, la presión alta de los generaleños ahogó una media cancha que no logró carburar.

Hernán hizo ingresar jugadores con el fin de tener más control del balón y generar más peligro en el área rival, sin embargo el peso de estos fue igual o menor al de los jugadores que salieron.

Al final, un penal precedido de un fuera de lugar y un error en la marca sobre el cierre del partido fueron suficiente para que el Cartaginés sufriera su primer derrota del torneo.

Ahora, queda cambiar el cassette y concentrarse en el próximo partido cuando reciban en el «Fello» a Limón FC el domingo a las 5:00 p.m.