Una victoria moral

Cuarenta y cinco horas y media después de la derrota en Pérez Zeledón, el conjunto blanquiazul estaba listo para enfrentar un segundo encuentro con la convicción de dar un buen espectáculo y la obligación de sacar los tres los puntos.

A diferencia de los rivales del jueves, el día de ayer Cartaginés enfrentó a un equipo que le gusta jugar fútbol. El cuadro de Paté es un equipo que le gusta el manejo del balón, con ataques rápidos por sus bandas y con jugadores que pueden hacer la diferencia en cualquier minuto.

El juego fue muy abierto de principio a fin, la propuesta de ambos equipos permitió un gran partido con opciones en ambos marcos y, a pesar de la constante lluvia, los jugadores técnicos de ambos equipos pudieron mostrar su calidad.

Cartaginés estuvo presionando desde el principio del partido, jugó abriendo la cancha y llegando con peligro gracias a los centros de Gutierrez y Pérez, que jugaron más adelantados de lo usual. Cristopher Núñez creando fútbol y Mauricio Montero bloqueando las ofensivas moradas en el medio campo, fueron los puntos altos del equipo.

Al minuto 30 se vino la jugada polémica del partido. Una jugada bien hilvanada del Cartaginés desde la banda derecha dejó a Jurguens Montenegro frente a Briceño, lo eludió y anotó. Sin embargo el línea determinó que había un fuera de juego que, claramente, nunca existió.

Diez minutos después, un pase a las espaldas de la defensa dejó a Ricardo Blanco con la opción de centro. El balón no iba complicado pero Daniel Chacón resbaló y dejó la bola para que Venegas anotara el 1-0 con el que finalizaría el primer tiempo.

Igual que en el partido contra Herediano, el Cartaginés salió con todo al segundo tiempo y, al 48′, Jurguens Montenegro empató el cotejo. Seguido a eso, vinieron los mejores minutos de los visitantes pero, nuevamente, no se pudo sacar ventaja de dicha situación y conforme avanzaba el partido, disminuía el impulso blanquiazul.

Sobre el minuto 77 un mal saque de Parker, que recuperó la defensa morada, dejó el balón a Michael Barrantes para que este pusiera un pase preciso a Christian Bolaños y anotara el 2-1. Parecía que el Cartaginés se iría con las manos vacías del Ricardo Saprissa.

Al final del partido, los dirigidos por Arriola se volvieron a juntar y crearon una buena jugada que terminó en tiro de esquina a favor de los brumosos. El corner se ejecutó, hubo un cabezazo al segundo palo; la defensa saprissista descuidó a Erick Cabalceta y este no desaprovechó la oportunidad para enviar el balón hasta el fondo.

El empate se puede considerar una victoria moral ya que el equipo demostró que puede jugar de tu a tu ante los favoritos. Además, los jugadores dieron un buen espectáculo a pesar de la poca recuperación entre juegos.

Ahora, la concentración está en el próximo partido ante el Municipal Grecia el próximo domingo en el ‘Fello’ Meza.